Antes de llevar a cabo un examen visual, es necesario:
Elaborar la historia clínica, estableciendo un vínculo con el paciente para hacerlo sentir cómodo a lo largo del proceso de examinación.
Limipiar y desinfectar debidamente los aparatos a utilizar (foróptero, queratómetro, etc).
Revisar anexos oculares, lavando manos antes y después de revisar al paciente.
Un examen visual completo está compuesto de varios tipos de pruebas como se presenta:
Pruebas Preliminares
Dan una indicación inicial del estado ocular del paciente. Permiten descartar ciertas pruebas que sean superfluas o inadecuadas, dependiendo de la condición específica del paciente.
Pruebas Refractivas
Medición del estado refractivo del ojo (poder dióptrico).
ESFERAS
CILINDROS
Pruebas de Salud Ocular
Pruebas con oftalmoscopio y lámpara de hendidura para revisar las partes internas del globo ocular que nos ayudan a identificar problemas como cataratas o desprendimiento de retina.
Pruebas Funcionales
Utilizadas para revisar visión binocular.